miércoles, 21 de febrero de 2018

Trabajo a discrección

Nada de compañerismo,
ni de prestarse a favores,
nada de ser un equipo,
que aquí somos individuos, 
que vendemos por costumbre,
nuestro tiempo y nuestra vida,
para poder subsistir. 

Conflictos sin soluciones,
ocio con negociaciones,
el estrés a borbotones,
ventanas con sus pulgadas,
que no dejan ver el sol,
los apretones de mano,
ahora se dan a un ratón.

Amigos de calendario,
familias de colección,
han comprado nuestra calma,
por mil kilos de tensión,
y nos damos con un canto,
si de tarde en tarde y poco,
nos dejan hacer el amor.

Vacaciones aparcadas,
tratamientos con psiquiatras,
la tiroides se dispara,
lo mismo que el colesterol,
artritis hasta en la mirada,
las subidas de morralla,
y el trabajo a discreción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario