Muy gris y demasiado temprano.
Apenas los ojos abiertos.
Apenas ropa que abrazarme.
Apenas las cuatro.
Un movimiento simbólico
voltea mi cuerpo,
buscando ese retazo caliente que,
no hace tanto,
adormecía mis sueños.
No hace tanto, no hace tanto.
Tan poco hace que,
le sentí sujetando,
ese caminito estrecho,
que levantaba su paso.
No hace tanto de las flores,
de los besos en los labios,
de los jeroglíficos y las canciones,
de esperar en la escalera,
y poner pegatinas en los coches.
No hace tanto de los cuentos,
Ni de pasos de gigantes,
dejando atrás otros tiempos ,
sin pensar en otros miedos.
Solo ilusión en el vientre,
y algunos pájaros en el pecho.
No hace tanto,
de los nervios por no llegar,
de ese sonido inusitado,
de unas notas divertidas,
en un concierto improvisado.
No hace tanto que,
me llamaron novia,
me llamaron ángel,
me llamaron madre,
me llamaron y me llamaron,
y yo escuchaba con calma,
-pese a parecer recelo-,
llenándome de orgullo,
con naturalidad y con miedo.
No hace tanto, no hace tanto,
y por mucho tanto que pase,
o tan solo de momento,
buscaré siempre ese retazo,
y sonará en mi corazón,
que me llamaron…..
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