sábado, 26 de abril de 2025

Palabras y talento

Para mí, que apenas me escucho y, a menudo, me discuto lo que siento. 

Hoy, salí a pasear por ese pequeño espacio donde no hay cabida  para convencionalismos. Donde todo es pasajero y nada se somete a juicio. Ese espacio, donde cohabitan la compasión más absoluta y la más compleja de las condiciones; la humana. 

Donde uno se detiene lo necesario y, solo, da espacio al espacio de un preciso momento y lo sostiene entre sus dedos; sin quedarse enganchado. Donde no hace falta aparentar. Donde la vulnerabilidad pinta las paredes y la beligerancia se disipa por el suelo. 

Salí con las mangas vacías de ases, con la prudencia del que se sabe en una soledad descontextualizada. Salí desnuda de intenciones y con la única dirección de no apresurarme ante la incertidumbre de lo no encontrado. 

Salí y me encontré todo un lienzo de palabras exactas esparcidas por el aire, impregnando todo el espacio. Salí y me encontré con la genuinidad del talento. Salí y abracé mi individualidad y no me quedó más remedio que abandonar la soledad en manos de la caricia irresistible de unos versos y en la intensidad compartida de un puñado de extraños agolpados en un mismo aplauso.

¡Qué grande la intensidad! ¡Cuánto te lo agradezco!

Palabras y talento; el engranaje perfecto. 


miércoles, 15 de mayo de 2024

Para cuando quieras

Para cuando quieras verme, 

estaré donde acaban los cuentos y 

empiezan los miedos. 

Allí, donde el tiempo ni se pide ni de da, 

ni se sostiene en el tiempo. 


Para cuando quieras verme,

estaré en el repecho de un verso y 

en el anverso de una canción de amor. 

Allí, donde la piel se encoge y

donde, aún, calienta el sol.


Para cuando quieras verme,

estaré en las noches de Reyes Magos,

en los golpes de días flacos y

en las tardes de sofá y de tejados. 

Allí, con las ideas claras y

el corazón espeso. 


Para cuando quieras verme,

ya me habré marchado.




viernes, 25 de marzo de 2022

Suelto y tiro

Aquí estoy, sentada, 
con el tiempo cruzado entre mis piernas. 
Aquí estoy, pidiéndole consejo de nuevo. 
Difícil manera de continuar. 
No sé qué puedo decir. 
No sé qué puedo escuchar.
No más tazas de café. 
No más libros, ni más flores.
No más viajes que nunca pudieron ser. 
Hoy, guardé esa cartulina que tanto me gustaba mirar;
divertido garabato de amor que me acompañaba.   
Hoy, suelto ese abrazo que nació para ser eterno.  
Hoy, he de soltarte, aunque hace ya tiempo que te fuiste. 
Y he de soltar, los recuerdos y, las fechas, 
y las ganas de saber y de contar. 
Y, después de una vida y media, 
viene otra vida y media más. 
Dicen que lo que queda,
se desvanece en un bar,
con el acento de una nueva ronda,
brindando por la amistad. 
La llegada del silencio. 
Cierre de glotis total.  
Una voz en blanco y negro.
Descarga en el corazón. 
Una vez, en las entrañas.
Una vez, que aprieta tanto, 
que lo quieres arrancar. 
Pulso síncrono en la sien, 
remake de viejas historias. 
Un día más que resolver. 
Un día menos que restar. 
Duelo de duelos.
Duelo de olvido.
Suelto y tiro, suelto y tiro.
Maldita inseguridad, 
y maldita sensatez. 
Aquí estoy, sujetando al tiempo
con paranoias de ida y vuelta. 
Intento no pensar, 
porque si pienso, 
pierdo la cabeza en el sillón,
y pienso en diez cervezas y un amigo, 
aunque sólo me bebo dos;
una por cada vida y media de olvido.  
Madrid se aleja. 
Madrid triste y nublado,  
sin rumbo, ni música en los tejados. 
Tiempo, despierta y pisa sobre lo pisado, 
dibuja una sonrisa,  
y, ¿por qué no?, vuelve a cogerte de la mano.  

viernes, 29 de marzo de 2019

Siéntate conmigo

Siéntate a mi lado,
que está entrando frío,
y se hace de noche,
Abramos la boca,
que entre la luna,
y que salga el ruido.

Mirémonos un rato,
felices y flacos,
y después bailamos,
y si tu lo muerdes,
yo saco los dientes,
y lo devoramos.

No le hagamos caso,
yo te cojo abrigo,
tú cógeme en brazos.
Es como una avispa,
que laza su vuelo,
en mitad de un plato.

Siéntate conmigo,
quítame la falda,
yo dibujo un grito,
y que las caricias,
apaguen luz y,
nos quiten el frío.

Siéntate conmigo,
siéntate, ¿lo notas?,
no me digas nada,
saca despacito,
todos los colores,
que hay bajo mi ombligo.


lunes, 7 de mayo de 2018

Tiempo al tiempo

Ni me falta, ni me sobra, 
ni lo afirmo, ni desmiento, 
No quiero escuchar palabras. 
No quiero estar en lo cierto. 
Tampoco me lo cuestiono,  
ni muero por no saberlo.
Tiempo al tiempo. 

No quiero ponerle un nombre, 
que un nombre resulta pequeño, 
tampoco restarle importancia, 
ni juzgarlo, ni abrigarlo, 
quiero que me acompañe,  
y que se vista de calle, 
sin obligarme a entenderlo.

Si busco cada respuesta, 
si pienso como nos vemos, 
si admito que no somos nada, 
alguien estará en lo cierto; 
fracasar no sirve de nada, 
si no hubo ni un intento.  
Tiempo al tiempo. 

Mejor no nos prometamos, 
mejor no jugar boletos, 
mejor cogernos la mano,  
sin apuestas, ni misterios, 
si tan si quiera pensarlo. 
Mejor solo nos tumbamos, 
y al compás nos vamos comiendo.  

Mejor que el presente se enrede,
metidito en nuestros cuerpos, 
y con los labios pegados, 
tú y yo nos aventuremos, 
yo conmigo y tu contigo, 
a sernos siempre sinceros. 
Tiempo al tiempo. 

viernes, 23 de marzo de 2018

Así sea

Que el mar solo traiga espuma
que las olas se sumerjan,
que ya no flipe la luna,
cuando cante una sirena. 

Que el sol  se cruce de rayos,
y las montañas no crezcan, 
que los ríos solo suban, 
y las fuentes beban piedras. 

Que la risa se emborrache, 
y tropiece en las aceras, 
y que la canela engorde
por no mover las caderas. 

Que si su boca y mi boca, 
resultaron ser iguales, 
que ardan en el infierno, 
junto con las malas madres. 

Que si tropiezo contigo, 
esté de cara la suerte, 
y que el pasado se muera,
tú más libre, yo más fuerte. 

                      @nuriakasm

viernes, 23 de febrero de 2018

Caso cerrado

Algo deleznable debí hacerte. 
Algo que se escapa de lo humano, 
despiadado, tremebundo y miserable. 
Algo desconsiderado.
Algo así como quererte. 
Y caso cerrado. 

El amor puede matarse, 
no hace falta simular un accidente. 
No se abre ni proceso, ni sumario.  
No hay sospechas, ni fiscales, ni abogados.
Solo un veredicto claro, muerte fulminante 
con el agravante de repente.