viernes, 23 de febrero de 2018

Caso cerrado

Algo deleznable debí hacerte. 
Algo que se escapa de lo humano, 
despiadado, tremebundo y miserable. 
Algo desconsiderado.
Algo así como quererte. 
Y caso cerrado. 

El amor puede matarse, 
no hace falta simular un accidente. 
No se abre ni proceso, ni sumario.  
No hay sospechas, ni fiscales, ni abogados.
Solo un veredicto claro, muerte fulminante 
con el agravante de repente. 

miércoles, 21 de febrero de 2018

Trabajo a discrección

Nada de compañerismo,
ni de prestarse a favores,
nada de ser un equipo,
que aquí somos individuos, 
que vendemos por costumbre,
nuestro tiempo y nuestra vida,
para poder subsistir. 

Conflictos sin soluciones,
ocio con negociaciones,
el estrés a borbotones,
ventanas con sus pulgadas,
que no dejan ver el sol,
los apretones de mano,
ahora se dan a un ratón.

Amigos de calendario,
familias de colección,
han comprado nuestra calma,
por mil kilos de tensión,
y nos damos con un canto,
si de tarde en tarde y poco,
nos dejan hacer el amor.

Vacaciones aparcadas,
tratamientos con psiquiatras,
la tiroides se dispara,
lo mismo que el colesterol,
artritis hasta en la mirada,
las subidas de morralla,
y el trabajo a discreción.