jueves, 5 de diciembre de 2013

Caída Libre

Pude esquivar la razón,
pero la sensatez, me lió,
me puso la zancadilla. 
Empecé a caer de día, 
y con la puesta de sol, 
se prolonga mi caída.  

Ya perdí mi orientación,
madre de  la cordura,
y no encuentro condición,
como sombra malherida, 
que pisada por la noche, 
anda detrás de un talón.

El vértigo, viaja conmigo. 
Compañero fiel y recio,
que con el caos en sus brazos, 
va alborotando el descenso,
contagiando de locuras, 
lo que antes era serio.

Convierte mis pies en columnas, 
que se apoyan en el  cielo,
y al otro extremo, la tierra, 
que rebosante de vida, 
me parece un cementerio. 

Caída libre, caída, 
pones la entrada en el fondo, 
y al principio, la salida,  
la realidad por las nubes, 
y en el suelo, fantasías.

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