sábado, 31 de agosto de 2013

Pa mi verano

Un pellizquito de agosto, 
sobre un rincón irisado
con el zig-zag de intenciones, 
entre cometas volando.
Cielo pa mi verano.     

El viento que sopla sueño,  
y el levante musitando, 
a tacones imposibles, 
y vaqueros desgatados.    
Aire pa mi verano.  

Flamenquito improvisado, 
en tablas sobre la arena.
Un encuentro inusitado.
Volver, vale la pena.
Abrazos pa mi verano. 

La noche un manto de seda,    
en un teatro romano.  
Ruinas y voz que acarician, 
Chaouen en un escenario. 
Música pa mi verano. 

Complicidad en la huida, 
media vuelta y paso a paso. 
La luna que brilla en la orilla, 
un balcón se asoma a un faro. 
Encanto pa mi verano. 
  
Una cena en el pasillo, 
dos barriles arrimados.
Cerveza, tapas y vino,  
que a gustito hemos estado. 
Risas pa mi verano.

Cruces entre los tejados, 
no hay mejor compañía. 
La lola, la tetería, 
arte y vida y el tumbao, 
Mojitos pa mi verano. 

viernes, 30 de agosto de 2013

Tiempo invertido

Entre fulana y mengana,
dando caderazos
con la libertad.
Se come veinte y
no se cuenta nada.
Castillos de humo,
en la madrugada.

Un buen trago,
entre la ropa.
Caricias con sabor a nada.
La barra a la espalda,
la sed ya no aguanta.
Palabras calladas,
con cara de pez.

Todo parece,
pero nada es.
Esa verdad rara,
toca tu mirada.
Pídemelo, no pasará nada.
Tiempo invertido,
polvo perseguido.


Luna Compartida

De esa luna, 
a la que tanto admiras, 
con la que tanto creces, 
de la que mucho hablas, 
con la que siempre vuelves,  
y con frecuencia miras,
De esa luna, dime; 
¿qué parte es mía?

De esa luna, 
que apaga mi rabia,  
que nunca me toca, 
que siempre me tapa, 
que calla mi boca
con hilos de plata.
De esa luna, dime; 
¿qué parte es tuya?

Hipocresía

No dejéis que mis verdades respiren hipocresía, 
ni sean bolsas vacías con olor a naftalina, 
que se tragan las polillas de esa lana que me abriga, 
porque me jode pensar que lo que pienso es mentira. 

No quiero que limpiéis mis heridas con saliva arrepentida, 
por haber pensado mal o haberos puesto por mangas, 
los brazos de la locura cuando sale a pasear,
por el cuello de botellas, para aprender a olvidar. 

No me ahorréis dolor alguno, hablándome por detrás, 
ni me evitéis tragos mal dados, que prefiero vomitar, 
no me hacen falta poemas, ni abrazos sin corazón, 
no quiero andar de rodillas, quiero pisar de talón.