miércoles, 27 de julio de 2016

El tiempo sabe de ti

Me sorprendiste en mi tiempo, 
y en mi tiempo,
sin querer te encontré, 
y te encontré sin saberlo, 
y sin saberte, 
y sin quererlo, 
ahora, te encuentro sin remedio,  
a lo largo y ancho de él. 

Mi tiempo,
lo que comparto, 
lo que me hace reír, 
lo que entre dientes manejo, 
lo que me guardo al dormir, 
los paisajes que me encuentro, 
la emoción de un libro abierto, 
el sol que calienta mis sueños, 
o la nieve sobre mi nariz. 

Mi tiempo,
las flores y los enredos,
los ríos y los senderos, 
los enjambres que no dejan ver,  
los detalles que me invento, 
lo que escucho en el silencio, 
la felicidad de un beso, 
la calma sobre mi regazo, 
o las horas que me paso, 
perdida en algún amanecer. 

Mi tiempo, 
el caer de los tejados, 
el calor de los abrazos, 
las piedras que cojo, 
las piedras que suelto,
las noches en vilo,
las noches de sexo, 
el que dejo en el perchero,
imaginándote a mi lado,  
o mirando la luna crecer. 

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