que hace a la piel hablar?,
¿lo que recorre una lágrima,
el alcance de un deseo,
o el peso de la realidad?
¿Sabes si se puede medir la ternura,
o acercar el cielo al mar?,
¿medir el sentido, o la risa,
o la rabia o la amistad?,
o ¿medir las palabras vacías,
o el tiempo que se retrocede,
cuando se mira hacia atrás?
¿Sabes dónde se cruza el camino,
que te lleva a la locura de rozar,
la desnudez de un ombligo?,
¿Sabes cuánto hay entre dos tragos?,
¿cuánto hay por olvidar,
o cuánto tiempo bebido?
¿Sabes cómo de largo es un beso,
la superficie de un verso,
cómo se suman los sueños,
o las ganas de abrazar?
Dime si mide lo mismo,
la lógica que la terquedad,
o ¿qué te lleva más lejos,
un paseo por el vasto firmamento,
o una mirada infinita,
en la terraza de un bar?
¿Sabes medir los domingos perdidos,
o los vasos medio vacíos,
en que esperaste tu turno cautivo,
o que no se pudieron llenar?
¿Será que puede ser cerca o lejos?,
¿que no se miden los besos,
ni las ganas de abrazar?,
¿que medio metro de vida,
hoy te puede desbordar,
y que en un dedal con agua,
cualquiera se puede ahogar?
¿Será que no hay mirada ni corta, ni larga,
que otra mirada no puede mirar?,
¿ni camino más inmenso que el silencio,
ni distancia tan menuda como la línea del mar?
¿Será que la distancia mínima,
es la que la que nunca se olvida,
y la distancia más larga se olvida,
si te quieres acercar?
¿Quién sabe?
No hay comentarios:
Publicar un comentario