miércoles, 23 de noviembre de 2016

TAL DÍA COMO HOY

Y tal día como hoy, te fuiste. 
Amaneciste muy temprano, 
y mira que antes, sí te gustaba dormir. 
A veces te levantabas, 
cogiendo al sol de costado, 
otras veces la siesta, 
no te dejaba salir, 
y hoy, hace ya un par de años, 
madrugaste tanto y tanto,
que se te olvidó volver. 

No fue un adiós con la mano, 
ni con dos besos de hermano, 
no sostuve un pañuelo blanco, 
ni lo agité frente a un tren, 
solo me miré en tus ojos,  
que me encontré navegando, 
y ellos también me miraron,  
y me miraron muy claro,  
y me quedé acompañándolos,
sin parpadeo en los labios, 
y una sonrisa prestada;
una que hablaba de ti.  

Sigues siendo uno de mis cuatro, 
y aunque ya no me lo digas, 
yo tu única fui y seré.
Hace poco que ese adiós, 
me enseñó a sumar de un modo raro, 
porque uno y tres ya no son cuatro, 
uno más tres, como diría un romano, 
una "V" mayúscula son, 
y desde donde quieras mirarnos, 
siempre te cuento a mi lado, 
aquí o donde quiera que estés.