es aire frío que vuela,
cuando lo intento mirar,
mis ojos son calma,
y me frenan,
y si salgo corriendo,
tras él,
el mar lo mece y se aleja.
Tocarlo es un imposible,
¿cómo tocar una estrella?
y es cómo saborear la paz,
cuando te pierdes en ella;
mi lugar.
A veces, espontáneo,
otras violento, o extraño,
irremediable, placentero,
interesante y ¿por qué no?,
a veces, hasta lo quiero.
Puede ser pasajero,
o convertirse en eterno,
estridente, somnoliento,
con contenido o huero,
sincero, intenso o precavido,
pero puedes infringirlo,
siempre que encuentres un hueco;
mi silencio.