y otra vez amigo y más amigo.
Tan distintos, tan iguales.
Tocayo de espíritu,
y rival de modales.
Mi extremo opuesto,
mi hermano mayor.
Te llevaste tus vaqueros,
media vida y mucho amor.
Siempre me pensé contigo.
Mi hermano,
el del pelo del color de las pesetas,
el rebelde de cabeza,
y de corazón muy cuerdo.
Un pedacito de mí,
se ha querido ir contigo.
Contigo, de tu mirada,
Contigo, de tu sonrisa,
Contigo, siempre contigo,
y contigo nunca te podré olvidar,
porque un pedacito de ti,
se ha querido quedar conmigo.
Mi hermano.
Cómo duele.
El cuerpo es un gran quejido,
y la ternura que te vio nacer,
mirándote cómo recién parido,
cómo mece ese dolor,
como si fuera su niño.
Cómo duele, hermano,
lo que el tiempo no devuelve,
te deshace el corazón.
Valiente como ninguno.
Fuerte como la verdad.
Prematuramente perdido.
Siempre contigo,
y contigo, con nuestra niñez,
voy a tejerme un vestido,
para lucirlo contigo,
en esa playa de Cádiz,
que a ti te quita el sentido.
Hermano, mi hermano.
Siempre conmigo.