de dónde tú nunca llegas.
Mi vida te queda tan lejos,
que ni siquiera te acercas.
No quiero tener que ser,
ni tampoco que tú seas.
Tú solo eres medio,
y yo sola soy entera,
y así quiero seguir siendo.
Si soy sincera lo digo,
si miento o invento,
también digo la verdad.
Mi culpa es mía,
y no lo niego,
y no quiero salvar el culo
pisando el de los demás,
ni que me pisen el mío,
que me tiene que durar.
Que ahora, mi vida y yo,
solemos pensar igual,
que hay que dejarse llevar,
y coger al enemigo,
e irse con él a un bar,
e invitarle a que te invite,
e invitarle a disfrutar,
sin molestar al vecino,
que este mundo es muy jodido.,
y no hay porqué molestar.
Y como el amor más sencillo,
según dictamen judicial,
es una conjunción astral,
entre el solsticio de invierno,
y el solsticio de verano,
y las agujas del Big Ben,
ya no me quiero princesa,
que ahora bruja quiero ser,
y que tú seas un sapo,
me basta que sepas coser.
Que sepas coser caricias,
y sobrehíles tiempo al amanecer,
que pespuntes tu ternura,
y con tus dedos de aguja,
cóselle un disfraz a mi piel,
y cóseme las alas rotas,
cóselas con tu querer,
y ribetea mi risa,
trayéndome a la cama un café.