viernes, 19 de septiembre de 2014

Basta que sepas coser

Mi vida está más allá, 
de dónde tú nunca llegas. 
Mi vida te queda tan lejos, 
que ni siquiera te acercas. 
No quiero tener que ser, 
ni tampoco que tú seas. 
Tú solo eres medio, 
y yo sola soy entera, 
y así quiero seguir siendo. 

Si soy sincera lo digo, 
si miento o invento, 
también digo la verdad.
Mi culpa es mía, 
y no lo niego, 
y no quiero salvar el culo
pisando el de los demás, 
ni que me pisen el mío, 
que me tiene que durar. 

Que ahora, mi vida y yo, 
solemos pensar igual, 
que hay que dejarse llevar, 
y coger al enemigo, 
e irse con él a un bar, 
e invitarle a que te invite,
e invitarle a disfrutar, 
sin molestar al vecino,
que este mundo es muy jodido.,
y no hay porqué molestar. 

Y como el amor más sencillo, 
según dictamen judicial,  
es una conjunción astral, 
entre el solsticio de invierno,
y el solsticio de verano, 
y las agujas del Big Ben, 
ya no me quiero princesa, 
que ahora bruja quiero ser, 
y que tú seas un sapo, 
me basta que sepas coser. 

Que sepas coser caricias, 
y sobrehíles tiempo al amanecer,
que pespuntes tu ternura,
y con tus dedos de aguja, 
cóselle un disfraz a mi piel, 
y cóseme las alas rotas, 
cóselas con tu querer, 
y ribetea mi risa,  
trayéndome a la cama un café.